¡Al fin terminó el cuatrimestre!!!

Sí, al fin.... Ya puedo volver a respirar por un tiempito. La última vez que escribí me quedaba comentar sobre dos finales de los que me exigían obligatoriamente para poder cursar el cuatrimestre que viene. Passo da raccontare...
Me junté con una gran amiga a estudiar Enfermedades Infecciosas. Realmente ya estaba a media máquina y me costó un huevo ponerme, pero con su compañía pude avanzar. Hicimos trasnoches de estudio en casa, por supuesto llenas de chocolates. Finalmente llegó el día y yo no quería rendir, pero como pasó en todos estos meses, tenía que presentarme sí o sí. Total, si me iba mal tenía el margen de error de una fecha (una fecha no es nada, no tenía la posibilidad de darme el lujo de no ir por miedo... la suerte siempre puede acompañar, y acompañó).
No puedo describir lo nerviosa que estaba, lo mal que hablé y lo poco que respondí, lo que lloré durante y después de ese examen... Aprobé, pero me quedé triste. Me lo dijeron directamente: no tenés contexto y hay que empezar a mirar un poco más allá de lo teórico para no recitar de memoria. Yo lo entendía, realmente creo que el profesor tenía 100% razón... pero mis neuronas y mis ganas de vivir ya estaban un poco melladas. 
Tenía cuatro días para preparar Práctica Hospitalaria I de Pequeños Animales. La materia es súper amplia y, por supuesto, prima la práctica... eso que yo no tengo. Estudié lo que pude, me repasé tantas patologías y diagnósticos. Y al final, fallé en la anamnesis... Aprobé también, pero con un 4 rasposo en la materia que describe aquello a lo que me quiero dedicar. Malísimo. Pero en fin, creo que influyen los factores de la escasa práctica que tengo sumado al terrible cansancio físico-mental que arrastraba. Al salir ni cara de feliz tenía aún sabiendo que ya había terminado con el mandato de las autoridades de la facu.
Terminó el cuatrimestre... me tuvieron que juntar en pedacitos. Seis finales grosos rendidos y aprobados en fechas intermedias. 17 materias de la intensificación cursadas con 15 de sus finales aprobados, sólo quedaron dos, de los cuales uno es final obligatorio (va a ser mi materia para recibirme, wiii) y el otro decidí no rendirlo porque tenía que dar una materia zarpada a los pocos días. Conclusión, desde Febrero vengo rindiendo sin parar y aprobando todo. Se podría decir que es un éxito rotundo... pero nada es gratis, siento que me quité unos tres años de vida. 
Ahora estamos en el receso invernal. Queda la última fecha de julio... como hay tiempo para preparar y tengo que sacarme de encima materias, pienso dar Salud Pública I y al otro día Virología. Puede salir bien o mal... lo bueno es que ya no hay una presión tremenda. 
Me tomé una semana de vacaciones, mañana arranco a estudiar y que sea lo que deba ser. Pronto estaré posteando novedades. 
:)