Va terminando el primer cuatrimestre con el stress aumentado pero con dejo de felicidad :)

Bueno, retomemos.
Aprobada Medicina II allá en marzo, la felicidad me inundaba. Pero se acercaba la fecha de abril y había que seguir... no hay tiempo para relajarse ahora. Arranqué a leer Medicina III, que para mi es una materia monstruo. Por suerte había hecho resúmenes cuando la cursé y los leí, también leí los resúmenes de un compañero, preguntas en el grupo de facebook, etc. Nada parecía ser suficiente, pero había que rendir (y aprobar). Llega el día, a las 8 am se rinde la parte de Endocrinología que era escrito y cortito. El profesor se encerró a corregirlo y esperábamos la nota para saber si seguíamos en carrera o no. A eso de las 11 am vamos a preguntar y resulta que había aprobado esa primera parte. "Bueno, lo más fácil ya está... ahora hay que hacerle frente a Teriogenología (reproductor)". Aproveché y estudié con unas compañeras. Así es como llegó la hora de ir y bueno... traté de leer un poco más, pero ya nada entraba. Me llamaron, estaba aterrada. Tengo tanta pero tanta suerte que me tocó un profesor que realmente es divino. Y de a poco, ayudándome bastante, logramos avanzar. Aprobé. No podía creerlo, pero me saqué un monstruo de encima. Me iba con Medicina III aprobada. No voy a decir que no me esforcé estudiándola, pero debo decir que tuve muchísima suerte con quien me tomó el examen. 
Mayo arrancaba y más materias de la intensificación acechaban acompañado de la hermosa obligación de seguir dando finales. Estaba exhausta, con lo cual decidí no cursar una semana que llevaba dos materias optativas, era la misma semana que se rendían los finales. La idea original era rendir Medicina V un lunes e Infecciosas un jueves... peeero resulta que Infecciosas es una materia larga y yo no arranqué cuando debía. Así que me enfoqué solo a Medicina V que es muy corta y fácil (aunque a mi ya me había costado un 3 en la libreta), además ya no me podía tomar el profesor jodido que me había tomado la última vez. Me junté con una gran amiga a prepararla en un fin de semana. Me reí TANTO... realmente necesitaba eso. El lunes nos presentamos y ambas aprobamos. Y bueno, ahí nomás arrancó mi semana libre. Necesaria, muy reparadora. 
En junio quedaba Medicina IV para terminar con el tema de las medicinas. Con unas amigas la preparamos como pudimos. Realmente nos la jugamos a que nos tome la jefa de cátedra, que es un delirio, pero generalmente toma muy tranquilo. Fuimos a clase de consulta un par de veces, cosa de que se acuerde de nuestras caras, y le pedimos que nos tome temprano a eso de las 8 am. El día del final llegué bien temprano.... primero pasó una amiga mía y después yo. Me tomó mucho de lo que había preparado. Y ya a esta altura de la cursada de la intensificación, pude ver con gran alegría que apliqué mucho de lo que aprendí en estos meses. Así que salí de ahí con Medicina IV aprobada y... ¡se acabaron las medicinas!!! 
Faltan dos semanas para que termine el cuatrimestre (porque curso hasta la primera de julio inclusive, ¡ufa!) y yo ya llevo cuatro finales aprobados y 16 materias de la intensificación cursadas de las cuales ya me saqué 13 de encima. Falta cursar una más, rendir otras y bueno.... dejamos un toque para el cuatrimestre que viene. 
En julio el plan es rendir Infecciosas y PH I de pequeños que son las dos que me quedan de lo que me piden obligatorio para el segundo cuatrimestre. Son dos finales para tres fechas... si ya pude con todo lo demás, tengo que poder con esto. Tengo mil planes más porque hay que tener en cuanta que ya me quedan cada vez menos finales... me voy acercando al final. Mis cálculos por el momento dan que para febrero del 2018 ya podría estar en la hermosa situación de que me tiren huevos y porquerías, pero mis planes cambian mes a mes y esto se puede dar meses antes o meses después. Veremos, pronto volveré con más novedades (tengo la corazonada de que van a ser buenas noticias).