¡A seguir!

Pero qué lejos quedó la última entrada de este blog. Cuántas cosas cambiaron desde ese entonces....

Vamos desde el principio porque sino nos mezclamos todo. Esta vez, mas allá de lo estrictamente académico, también hay que hablar de otras áreas de la vida (es que, a veces parece que me olvido pero, hay otras cosas en la vida además de la facultad). 
Empecé a trabajar. Sí. Trabajar. Un trabajo de verdad, todos los días 6 hs contrato de por medio. O sea, un trabajo del mundo real, un compromiso al que no puedo faltar porque estoy cansada, porque no llego con un parcial, porque me quiero ir de viaje. Esto es posta.... La gran pregunta que surgiría es porqué trabajar cuando había dicho que no podía mezclar la facu con un trabajo estable.... Bueno, la noticia es que ya estamos en los últimos tramos, cursando materias modulares y que hay (en su mayoría) horarios en la mañana, siendo mi trabajo por las tardes. No me puedo quejar, es un trabajo cómodo, cerca de casa, que me dan días de estudio y con tareas no muy complejas. Es un laboratorio de análisis clínicos y a lo mejor, si tengo ganas de ahondar en la posibilidad, podría llegar a ser una herramienta para el futuro. De todos modos la idea actual es estar ahí hasta que me reciba (no falta tanto, mieeeeedooooo).

Pero, ¿que paso con el la facu en este tiempo? Bueno, para entender eso tal vez haya que ahondar un poco mas en la historia personal. Arrancando el segundo cuatrimestre 2015 con todas esas materias y la ilusión que conlleva, empecé con todas las ganas. 
Las semanas pasaban, y algunas materias me empezaron a volver loca. Así se fue perfilando el cuatrimestre, había materias que no iban a darme el gusto. Pero mas allá de que me hallara o no con esas materias, entraron otras variables en juego. 
Hacia fines del cuatrimestre se mezcló una separación de un noviazgo de casi 3 años, un infarto de mi papá que movilizó a toda la familia y mi nuevo trabajo. Escriba lo que escriba acá, no puedo encontrar palabras que reflejen todo lo que sentí en esos meses. Era desesperación, tristeza, incertidumbre, miedo, desgano..... Por primera vez en todos estos años, pude decir que la facultad pasó a un segundo plano. Son momentos claves de la vida, esas cosas que quieras o no te marcan. Pasé noches enteras sin dormir pensando en que hubiese pasado si mi papá se moría. No podía dejar de repasar toda la secuencia en mi cabeza, y es al día de hoy donde ya todo está controlado, que si la repaso nuevamente una lágrima se me escapa. 
Y en el medio de todos los quilombos, la vida sigue, porque no va a parar por vos, no te va a pedir permiso para seguir con sus cosas. Así fue que de las siete materias que hice, saqué cuatro. Y Dios sabe que lo intenté, pero la cabeza me dio solo para esos cuatro aprobados: Salud Pública, Medicina IV, Producción de Bov de Carne y Producción de Equinos. Quedaron en AC Producción de Bov de Leche, Virología y Medicina II.

Terminado el cuatrimestre y estabilizados los quilombos (o al menos eso parecía) llega diciembre y había que rendir algo. Intenté preparar Farmacología. Pero los nervios de los recientes acontecimientos todavía me afectaban y así tuve un hermoso episodio de urticaria. Sí. Urticaria. Hay que googlearlo para que vean lo que era mi piel. Así como se ve en las fotitos de google, así igual estaba yo. No puedo describir lo que me picaba todo el cuerpo. Fue una semana de guardias donde me llenaron de corticoides por todas las vías posibles (endovenoso, inyectable, crema, pastillas...) una porquería. Y no, no fui a dar Farmaco, no pude. Decidí pasar enero tranquila.... trabajar tenía que seguir trabajando, pero al menos iba a bajar tres o cuatro cambios por mi salud mental.
Llega febrero. Un poco mas renovada sé que hay que rendir Farmaco. La preparo como puedo, es realmente una materia pesada para retomar dos años después de haberla cursado. Me junté con Javi a estudiar, repasamos todo lo que pudimos. Para la primera fecha arrugué como la mejor, Javi rindió y aprobó. Yo huí para presentarme en la segunda y obtener un hermoso 2 (mierda!). Pero a no desanimarse, queda la tercera. Estaba ese pequeño detalle de que si no aprobaba se me vencía la materia y tenía que pedir prorroga y no iba a poder cursar, peeeero bueno. Voy, son las horas mas estresantes. Mi compañera y amiga Noe fue a hacerme el aguante para bajarme la ansiedad. Entro, rindo el oral re nerviosa como siempre, y salgo aprobada. Nuevamente zafé de las prorrogas. 
Al fin un aprobado, al fin una buena. Con ese envión, me mando a cursar una materia de verano. Una cortita, Producción de Aves. 

Nuevo cuatrimestre. Nuevas ganas de arrancar. Me anoto a hacer las producciones que me quedan (Leche, Ovinos y Porcinos) y Medicina II por las mañanas. Y Viro? bueno, esa cátedra que no se caracteriza por estar mucho para los estudiantes, te pone las clases siempre (modular o extramodular) los jueves a la tarde.... ¡pero yo trabajo a esa hr!!! ¿Qué hago? ¿Si trabajo me tengo que joder? ¿Ni siquiera en la cursada modular vas a poner otro horario? La respuesta a todo eso fue una sonrisita irónica de parte de un profesor "yo te entiendo lo que decís y tenés razón.... pero no lo vamos a cambiar", (listo, morite chabón). Conclusión: Viro la hice en AC, la estudié por mi cuenta y me pedí los días para ir a rendir. Por suerte, la saqué y hoy está regular. ¿Y las demás? Bueno, las producciones todo ok. Pero lo irónico de la vida me dejó nuevamente Medicina II en AC. 
¿Que pasó? Bueno, sospecho que no leí todo lo que debía. Yo juro que estudié lo que pude, pero no fue suficiente. Es parte de aprender que las cosas ya no son como antes. Ya no tengo todas esas horas por día para dedicarle a una materia. Antes con tres días me alcanzaba preparar un examen, hoy es una semana. Porque desde lo teórico, los planes dan justo.... pero a veces es llegar a las 21hs a casa, comer y quedarse dormida porque no das más del cansancio. 
Es un tema, sin Medicina II regular no puedo cursar las PH... pero todavía me queda la opción de hacerla en AC y hacer las PH en verano. Eso sí, sin margen de error esta vez o.... cambiate al plan nuevo.

Julio.... ¿qué hacemos en julio?? Porque tenés mil finales (o sea, son mas exámenes que fechas para rendir). Ya no podemos darnos el lujo de arrepentirse y tirarse a otra fecha. Hay que rendir, y es claro qué cosa: Patología. La preparo como puedo, la preparo sola.... ¡Cómo me cuesta preparar exámenes sola! Extraño poder juntarme a repasar, pero mis horarios no son tan compatibles como antes. Voy la primer fecha, rindo el examen escrito y yo sabía que estaba entre el 3 y el 4.... El día que ponen las notas en la web, la mía era un 3. ¡Puta madre! pero bueno, no es el primer ni el último desaprobado, ya no me espantan como antes. Así que repaso un poco más y me presento en la segunda fecha, donde me aprobaron. 
Genial!!!! Aprobar Patología es un antes y un después para un alumno de vete... y para colmo me di cuenta que no fue tan difícil como imaginaba. Ahora con ese envión, seguimos rindiendo que quedan dos semanas para la tercer fecha.
En la última semana de julio, me presento cual kamikaze a rendir Enfermedades Parasitarias y la apruebo. No entiendo muy bien cómo.... rarísimo todo (el estudio, el oral, la situación... todo) Pero bueno, son esas sorpresas gratas que te da la vida, yo me echaba para atrás, iba solo porque necesitaba mi certificado de examen, para mi era un bochazo asegurado, y terminé aprobando. Y como ya estaba en el baile, me anote para dar a los tres días Anestesiología que es fácil y no requiere mucha preparación, la aprobé sin problemas.
Así concluí un julio exitoso: tres finales aprobados, nunca antes había pasado porque nunca antes me lo había propuesto. Para mi fue una motivación total, porque significa que la capacidad está. Y que con un poquito de organización puedo meter el trabajo, el estudio y la vida personal (la vida personal ya sabemos que lamentablemente queda en último lugar, pero bueno.... así es el pasar del estudiante).

Ya queda poco... este es el último cuatrimestre del modulo común. Tengo que cursar Medicina V, Bromatología, hacer Medicina II en AC y cursar las PH en el verano. No puedo equivocarme en ninguna. Mientras, hay que rendir finales en fechas intermedias. Estamos acercándonos al final. El año que viene ya arranco a intensificar y de sólo pensarlo me muero. Pero bueno, paso a paso. 

En fin, desde aquel agosto 2015 a este agosto 2016 un año lleno de experiencias de vida. No me quejo, todo pasa por algo y de cada situación se aprende algo nuevo. En aquel momento parecía que la cosa no podía mejorar, pero hoy el balance da positivo. Hay que seguir adelante, porque al final siempre pasan cosas. Probablemente me vuelva a encontrar con episodios que me hagan sentir que todo está en caída y después con otros que me hagan sentir que mejor no se puede estar. 
Así que, ¡a seguir!